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20-D: ¿la urna rota?

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" La urna rota. La crisis política e institucional del modelo español ". Este es el título completo de un libro imprescindible para quien tenga un mínimo interés por la entender la crisis de representación que vivimos actualmente. El libro está escrito por Politikon, un proyecto común de un grupo de científicos sociales (Senserrich, San Miguel, Font, Llaneras, Medina y Simón), cuyo principal hándicap no es su juventud, sino el que no contemplan una perspectiva imprescindible, la de género (son todo chicos). Pero esto es harina de otro costal. El caso es que se aborda el problema de desafección política que vivimos en la actualidad, sus causas y, por supuesto, las posibles soluciones. Aunque en esta crítica, yo me centraré exclusivamente en una parte del problema que describen los autores: el "maquiavélico sistema electoral español". Este es un tema sobre el que se habla mucho (a la ligera) y sobre el que no se argumenta con demasiado fundamento. En mi opini...

¡A botar!

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Hoy hay elecciones generales. Y desde el surgimiento, hace apenas unos meses, de nuevas formaciones, se dice que por fin hay más de dos opciones entre las que elegir. Aunque confieso que para mí solo hay una opción. Ciertamente, me hace muchísima ilusión ir a mi colegio electoral a botar a Mariano Rajoy. Y con él, también quiero botar a Bárcenas, a su mujer, a sus obras de arte y a sus cuentas en Suiza. Me apetece muchísimo botar a Maria Dolores de Cospedal y a su indemnización en diferido. Me estimula mucho botar a los senadores que se han pasado la legislatura viajando a ver a sus parejas o a sus amiguetes con el dinero de mis impuestos. Quiero botar a Cristóbal Montoro, a su amnistía fiscal y su 21% de IVA cultural. Hoy no voy a fallar, porque también quiero botar a la Púnica, a David Marjaliza, a los caballos de Francisco Granados y, por supuesto, a él. Voy a ir a botar a Rodrigo Rato, a sus tarjetas black y a su bañador amarillo. Quiero botar a Vicente Martínez Pujalte y a los...

Brown Capital

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Esta semana ha visitado Euskadi el prestigioso profesor de Psiquiatría de la Universidad de NY, Luis Rojas Marcos. Destacaré solo una de sus reflexiones: “la gente que pone el centro de control fuera de ellos tiene menos probabilidades de alcanzar una meta; hay que poner el centro de control dentro de uno mismo”. Compartirán conmigo que tan sencilla reflexión no merece ningún tipo de traducción o interpretación. Efectivamente, cuando un empresario achaca sus malos resultados al mercado, o una futbolista echa la culpa al árbitro, o un mal estudiante dice que la profesora le tiene manía, por lo general estaremos ante un mal empresario, una mala futbolista y un mal estudiante. Entre todas y todos, desde el primer político hasta el último ciudadano, conseguimos ser designados como la European Green Capital hace unos años. De la misma forma, entre todas y todos podemos cargarnos el capital verde acumulado. Y me explico. He conocido a través de las redes sociales una campaña en contr...

El empresario mago

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El pasado año visité al dueño de un negocio de la ciudad. Un buen local, con no pocos empleados y con su público en la zona. Me senté frente al hombre y, tras saludarnos, empezamos a hablar de lo que le preocupaba. “Si lo llego a saber no me meto”, “El día a día me come”, “Ojalá pudiera cambiarme por alguno de mis empleados”,… El listado de agravios era interminable. Especialmente cuando, a medida que avanzaba la conversación, él empezaba a ser consciente de la dimensión de los marrones que le rodeaban. Se ve que llevaba tiempo sin hablar de ello con nadie. Sí, él era un desastre. No controlaba el sector. De hecho, ni siquiera tenía experiencia previa en él. Le venía de familia. Se lanzó a ese negocio, como podía haberse lanzado a cualquier otro. Saltaba a la vista que lo que hacía no le motivaba. Sin duda, necesitaba ayuda y, por supuesto, quien tenía enfrente podía prestársela. Pero no había manera. Algo se me estaba escapando. Yo había estado tan centrado en la conversaci...

Tres largos minutos

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Duque de Wellington, 8:57 a.m., semáforo en rojo. Con un niño a cada lado, aguardo pacientemente a que el dichoso disco cambie de color para, después de tres largos minutos, atravesar la carretera y llegar al cole. Mientras tanto, se puede ver cómo hay abuelas y abuelos que, a duras penas consiguen que sus nietos les den la mano, cruzan en rojo entre miradas escurridizas a uno y otro lado. Como si las miradas pudieran detener a los vehículos que circulan a 50 km/h. En ese mismo paso de peatones y en esos mismos tres largos minutos, uno observa cómo padres y madres que no despegan su mirada del Smartphone, con una estela de niños detrás, atraviesan los cuatro carriles con el semáforo en rojo. También se pueden ver a adultos que se dirigen al centro comercial, con una mano ocupada llevando el carrito de la compra y con la otra sujetando el teléfono a la oreja contraria, pasan del semáforo. Es igual que el supermercado no tenga aún abiertos sus comercios. Hay prisa por llegar a ningún ...

Inmigración y futuro

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Desde que hace un par de años se iniciase en Euskadi una escalada de acusaciones contra algunas de las nacionalidades de personas que han venido a buscar aquí las oportunidades que no tenían en su país, han sido muchos los exabruptos que se han escuchado por boca de diferentes dirigentes políticos. Es verdad que importantes dirigentes del PP han llevado la voz cantante en esta materia, poniendo en cuestión el buen uso de las ayudas sociales y, en el último tiempo, mezclando de forma altamente irresponsable, inmigración, refugiados y yihadismo. Desgraciadamente, estas voces inquisitoriales no sólo han provenido de las filas populares, sino que son varios y cualificados los dirigentes de otros partidos políticos que han echado leña a un fuego que, por suerte, aún no ha prendido con fuerza en nuestro país. No obstante, hay que diseñar, realizar y mantener buenos cortafuegos pensando en evitar los incendios del futuro. Imagino que como gran parte de la ciudadanía vasca, soy de los q...

Sí se puede

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Basta con echar un vistazo a los últimos informes de la realidad socio-económica para concluir que la política que se viene aplicando en los últimos años está resultando nefasta para muchas personas y pequeñas empresas. Tras las graves situaciones que genera, lo que más indigna es tener que escuchar que no hay alternativas. ¡Claro que las hay! Para no irme por las ramas, aterrizaré el asunto en Vitoria-Gasteiz. El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado esta semana una nueva norma de contratación pública. A partir de ahora las políticas de compra de servicios apostarán por fomentar la sostenibilidad, la igualdad de género, la inserción social o la cooperación al desarrollo. Como no son muchas las ocasiones para hacerlo, vaya desde aquí mi aplauso. El paso dado me gusta y me recuerda a una de esas teorías que están planteando alternativas frente al actual modelo: la Economía del Bien Común. Esta teoría hace un llamamiento a cambiar los ejes sobre los que se mueve la economía: sustitui...