sábado, 25 de mayo de 2013

Especular no es un buen plan

A pesar de que los datos contenidos en el último Sociómetro Vasco del pasado mes de marzo son mucho más interesentas que las previsiones de voto que el Gabinete de Prospecciones Sociológicas ha dado a conocer esta semana, públicamente tiene siempre mucho más eco lo segundo que lo primero. En el seno de los partidos ocurre lo mismo: importa más sacar rédito (o interpretar a antojo) las previsiones de voto, que explicar las razones por las que la gente se acerca (o aleja) a la política, por ejemplo.

En cierta medida, es comprensible que esto suceda, porque es mucho más fácil (y menos trabajoso) explicar subidas y bajadas en proyección de voto, que indagar en las causas que pueden provocarlas. Es comprensible en el ámbito peridístico, porque los análisis hay que hacerlos de un día para otro. Sería incomprensible, e imperdonable, que los partidos políticos hicieran el mismo análisis. Porque en realidad es muy difícil interpretar, por ejemplo, las razones del mantenimiento de resultados del PNV o de la bajada del PSE-EE, sin tener en cuenta los datos contenidos en el Sociómetro de marzo.

Los "ligados a la política", son percibidos por la ciudadanía como el tercer problema de Euskadi. Sin embargo, la ciudadanía vasca encuestada interpreta que ese problema en Euskadi es la mitad de grande que en España (17 frente a 33%). O los "ligados a la corrupción y el fraude", cuarto problema para la gente encuestada en Euskadi, son un problema cuatro veces menor que en España (9 frente a 40%). No he leído ninguna interpretación periodística y/o política, que indique la influencia que datos como los mencionados, pudieran afectar "al alza" al partido que gobierna en Euskadi.

Sin embargo, sí he leido la interpretación periodística (y he escuchado la interpretación política), según la cual la "fractura interna" del PSE-EE de Álava habría afectado "a la baja" a esta formación, de tal forma que esa división estaría en el origen de la pérdida de 8 décimas y un escaño en este territorio. No he leído (ni escuchado) la razones en las que se basaría tal afirmación, pero ciertamente es muy fácil de rebatir. Si la transmisión de división en el PSE-EE de Álava afectara negativamente, la transmisión de unidad del PSE-EE de Gipuzkoa (recuerdo que su secretario general fue elegido con el 100% de los votos antes de que esta encuestra se realizara) afectaría positivamente. Sin embargo, en Gipuzkoa el PSE-EE pierde dos décimas más que las que se pierden en Álava.

En definitiva, creo que invirtiendo un poco de tiempo, los análisis podrían ser mejores (útil para el campo periodístico) y, sobre todo, más científicos (útil para el campo político). Porque si todos nos pusiéramos a especular sin necesidad de anclar nuestros análisis en ningún dato, sería fácil que algunas personas creyeran que el PSE-EE baja porque no cumplió safisfactoriamente el cambio de "ideas, instrumento y personas" prometido por Patxi López antes de los procesos congresuales; o podría haber quien interpretase que el PSE-EE baja en Álava porque finalmente no cristalizó la expectativa de cambio que se generó hace unos meses. Y no es plan.


1 comentario:

Aurelio Romero Serrano dijo...

Ya sabemos que a veces la sociogia se queda en el umbral de la estAdistica. A veces. Ya sabemos que la política desde organizaciones no es buscar las razones sino el eco de la estadística. Conocer l realidad sociológica para la política es como ponerse el cilicio, mucho daño sin mejor gloria. Dicen.
Buen análisis, pero saca el dedo de la herida no sea que cierren con urgencia y tu dedo dentro.