Especular no es un buen plan
A pesar de que los datos contenidos en el último Sociómetro Vasco del pasado mes de marzo son mucho más interesentas que las previsiones de voto que el Gabinete de Prospecciones Sociológicas ha dado a conocer esta semana, públicamente tiene siempre mucho más eco lo segundo que lo primero. En el seno de los partidos ocurre lo mismo: importa más sacar rédito (o interpretar a antojo) las previsiones de voto, que explicar las razones por las que la gente se acerca (o aleja) a la política, por ejemplo. En cierta medida, es comprensible que esto suceda, porque es mucho más fácil (y menos trabajoso) explicar subidas y bajadas en proyección de voto, que indagar en las causas que pueden provocarlas. Es comprensible en el ámbito peridístico, porque los análisis hay que hacerlos de un día para otro. Sería incomprensible, e imperdonable, que los partidos políticos hicieran el mismo análisis. Porque en realidad es muy difícil interpretar, por ejemplo, las razones del mantenimiento de resultados...