En Vitoria-Gasteiz no queda más remedio que ser verdes, al menos, durante este año. Incluso aunque sea teñido, como el musgo del logotipo que adorna la Plaza de la Virgen Blanca. A diario nos lo recuerdan en una valla o en un anuncio. El alcalde se hace a diario una foto verde y no pensamos más que en verde. No existen otros colores. No hay matices rojos, ni marrones,… ni azules gaviota se ven ya. Todo debe ser verde. Se trata de un imperativo de la campaña publicitaria – supongo que de un coste como para ponerse verde –, que ha impulsado nuestro señor alcalde. Aunque yo creo que si hay algo verde en Vitoria-Gasteiz es el propio alcalde. Nos encontramos ante un alcalde que, en mi humilde opinión, solamente piensa en lo que dicen los medios de comunicación. Un Alcalde mediático de la nueva escuela Popular de comunicación. Pero más allá de la mercadotecnia, hay dos cuestiones que, como ciudadano, pero también como representante público, me preocupan. En primer lugar, que el alcald...