Escandaloso
Ayer, en una decisión colectiva y valiente que comparto, la inmensa mayoría de los diputados y senadores en Cortes Generales decidieron desnudarse. En mi opinión, si queremos prestigiar la política, la primera premisa es la transparencia, que la gente sepa lo que hay y que, más allá del amarillismo de las primeras 48h, piense un poco en lo que nos está ocurriendo. Porque, que me llamen raro, pero a mí no me escandaliza que una persona que lleve 35 años cotizando a la seguridad social (alternando las clases en un instituto con un escaño en el Senado o en el Parlamento Vasco) tenga un coche, una vivienda y más de 400.000 euros ahorrados. No me escandaliza que una persona que haya dejado los mejores (y los peores) años de su vida, atesore tres viviendas y ninguna deuda a la eda de 60 años. No me escandaliza que un diputado, como le ha ocurrido a tantas otras personas, haya sido indemnizado con millones tras haber visto como sus ilusiones y una parte de su cuerpo quedaban enterrados tras l...