El Ágora de Álava
¿Es lógico que en nuestros supermercados una lata de espárragos cultivados en China cueste menos que una lata con espárragos cultivados en Navarra? ¿Es sostenible para nuestra calidad de vida – y la del planeta – que sigamos consumiendo productos que proceden de las Antípodas? ¿Es razonable que los grandes proyectos públicos sean adjudicados a empresas con las mayores diferencias salariales entre quienes más y menos cobran dentro de la propia empresa? ¿Es inteligente para nuestra prosperidad seguir incentivando el canibalismo empresarial y la competencia a cualquier precio entre nuestras pymes? Creo que no es ni lógico, ni sostenible, ni razonable, ni inteligente. Pero es lo que hay, es lo que, como sociedad, estamos permitiendo que ocurra. Y la situación no mejorará si no hacemos nada ya. Llevamos años sufriendo la aplicación de una política económica que está resultando nefasta para la gente y para nuestro tejido económico. Y es que a pesar de las previsiones de crecimiento ...