No queremos mal al PNV
Da igual el tema. Sea la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, sea la petición de carnet a los presuntos implicados en la presunta trama de corrupción y espionaje, sea la fusión de las cajas o sea la posición ante el incipiente partido Sortu, no hay forma de que Urkullu y Egibar se pongan de acuerdo. Sobre el primer asunto, es conocido que Egibar no recibió demasiado bien el sí jeltzale a los PGE. "Está amortizado" o "El Gobierno de España lastra la economía vasca" son algunos de los argumentos que Egibar empleó escasos días antes al anuncio del PNV. Pero vaya, que esta vez, ganó el interés general, además de Urkullu. Sobre la segunda cuestión, se contó de forma pormenorizada cómo, tras haber escuchado a Urkullu durante meses desgañitándose para que los presuntos implicados en la presunta trama alavesa entregasen el carnet, tuvo que venir el líder espiritual del jeltzalismo alavés a solventar el asunto. Punto para Egibar. Un nuevo punto para el tandem...