Nueva agenda
Llevamos 16 meses de gobierno socialista en Euskadi y voy a insistir en una idea que me parece fundamental: hay más tranquilidad en la política vasca que en ningún otro momento de la última década. Desde el primer día nos hemos dejado la piel para serenar el clima, para acabar con la crispación, para terminar con el frentismo y para descompresionar el debate identitario en Euskadi. Y verdaderamente creo que estamos en el camino para conseguirlo si no cambiamos de rumbo. Cambiar los ejes de la discusión pública en Euskadi no ha sido nada fácil. Y es verdad que no ha sido un mérito nuestro en exclusiva, porque a nuestro empeño le ha acompañado la coyuntura internacional. De cualquier modo, hemos pasado de estar todo el día dándole vueltas a la discusión sobre nuestro ancestral pasado y nuestro agónico presente como pueblo, a fijar la atención en las verdaderas preocupaciones de la gente para el futuro: la lucha contra la crisis económica, las reformas en el Estado de Bienestar y la defen...