viernes, 30 de diciembre de 2011

Disfrutad 2011

A quienes no pueden celebrarlo, bendita la gracia que les hará que les deseemos un feliz año. A quienes sí pueden hacerlo, lo dicho, feliz 2012. Aunque quizás habría que decir más bien, disfrutad 2011... porque la que viene es buena:







De cualquier modo, y por ver lo positivo para todos, creo no está mal comenzar el primer año de nuestra Democracia en paz. Salud!

jueves, 29 de diciembre de 2011

Transparencia

Son muchas las ocasiones en las que he titulado así un post y he colocado esta misma imagen. Y lo vuelvo a hacer, porque hoy los parlamentarios y parlamentarias socialistas hemos dado un paso más a favor de las iniciativas de transparencia y regeneración democrática, en la línea que viene marcando el lehendakari. Concretamente, hemos hecho pública a través de la red su declaración de bienes y actividades, de forma voluntaria y no por obligación legal. No hay nada que esconder.

Nos gustaría que todos los parlamentarios hicieran algo similar al inicio y al final de cada legislatura. Hoy lo hemos pedido públicamente. Próximamente, lo volveremos a intentar en sede parlamentaria.

Se puede acceder a toda la información el perfil de facebook del grupo parlamentario "Socialistas Vascos - Euskal Sozialistak". Mi declaración de actividades y bienes está ya colgada en un apartado fijo en la parte derecha del blog.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Última reflexión: resetear

Sí, eso es lo que nos toca, resetear. Darle al botón y confiar en que el aparato vuelva a encenderse, empezar a eliminar virus y después...a instalar nuevos programas!

Ha llovido mucho desde el 20-N. Víctor Urrutia y su equipo desgranaron pocos días después de celebrarse, las razones por las que ocurrió lo que ocurrió en las pasadas elecciones en Euskadi. En España, lo hicieron también otras personas del mismo perfil. Así que yo, en esta ocasión, a diferencia de lo que he venido haciendo en el último mes, me decantaré exclusivamente por poner negro sobre blanco lo que creo que tenemos que hacer, más que entrar en las razones sobre lo sucedido.

Doy por supuesto que las causas de las derrotas han sido múltiples, exógenas y endógenas, propias y de la crisis, de fondo y de formas... Creo que el PSOE (y el PSE-EE) tiene una tarea ingente en los próximos meses. Y la tarea no pasa por econtrar un/a líder (que también), sino por encontrar el rumbo. Un rumbo al que nos debe guiar una brújula con una rosa de siete vientos:

1. La redefinición del modelo socialdemócrata. Hemos desplegado unas políticas sociales sin precedentes, pero no podemos descuidar la capacidad de generar igualdad, de redistribuir adecuadamente. Y es que es clave reforzar la tarea redistributiva del Estado. Porque los impuestos no sólo se crearon para generar los ingresos necesarios, sino para redistribuir. Debemos garantizar las mismas oportunidades para todos, sí; pero sobre todo, debemos comprometernos con la mejora de las condiciones de vida de los más necesitados. La socialdemocracia tiene ante sí el reto de ofrecer a la sociedad un modelo alternativo de desarrollo económico, que abandone la especulación y apueste decididamente por el desarrollo industrial, por la investigación, por al sostenibilidad y, sobre todo, por la innovación.

2. Luchar contra la desigualdad generacional. La gente joven del país siente que está en una situación de discriminación sin precedentes con respecto a sus propios padres. Al margen de la percepción, hay datos objetivos: es más complicado encontrar un empleo – a pesar de ser la generación mejor formada de nuestra historia – y cuando se encuentra, es condiciones precarias en demasiadas ocasiones; hay un mayor coste comparado en el acceso a una vivienda; y, aunque vivirán más que sus padres, tendrán que trabajar más años para disfrutar de su pensión. Y este, el de la discriminación generacional, es un problema que no nos podemos permitir como sociedad. Es obvio que si nuestra juventud carece de oportunidades, el país languidecerá.


3. España plural en Europa. La España del futuro pasa por el avance hacia el reconocimiento de la España plural con una concepción federal del Estado, y la apuesta por una Europa más fuerte y unida. Creemos en el modelo autónomico-constitucional, y por eso apostamos por su revisión crítica y por su actualización y modernización permanente. A la vez, la Europa que tanto nos costó construir, se está mostrando incapaz de dar soluciones eficaces ante el vendaval económico y los nuevos retos que se presentan a escala global. Así el futuro pasa por compartir más, por cooperar más, por más Europa. Además, debemos recuperar nuestra vocación internacionalista.

4. Democratizar la democracia. Creemos en la democracia representativa. Precisamente porque creemos en ella queremos darle más vida, queremos reformarla para adaptarla al siglo XXI. Nuestra democracia, nuestro sistema institucional es mejorable, tanto en el fondo como en las formas. En cuanto al fondo, no podemos permitirnos “ceder soberanía” desde los Gobiernos y Parlamentos hacia instituciones de dudoso origen democrático, porque es entonces cuando verdaderamente las decisiones políticas se escaparían al control de los ciudadanos. Y es entonces cuando la democracia empezaría a dejar de serlo. En cuanto a la forma, no podemos convertir al pueblo en público. Hace falta una regeneración democrática en todos los niveles institucionales, un nuevo equilibrio entre representación y participación.

5. Oposición útil. Debemos hacer públicas nuestras alternativas en todas y cada una de las materias; nos corresponde defender las conquistas sociales y de derechos que tanto nos ha costado conseguir; tenemos que criticar aquello que no nos guste; pero tendremos que saber definir espacios de acuerdo con el Gobierno. Siempre hemos formado parte de las grandes transformaciones de nuestro país y así debemos seguir haciéndolo.

6. Un nuevo modelo de Partido. Hace falta un nuevo modelo de partido que ponga en valor su capital humano, que modernice sus estructuras y que ofrezca nuevos mecanismos de participación para mejorar nuestra democracia interna (por ejemplo a la hora de elegir los cargos orgánicos e institucionales), y que esté más abierto a la sociedad. En resumen, personas, democracia interna y apertura.

7. Renovación y cambio. El XXXVIII Congreso del PSOE debe ser el camino hacia un cambio de paradigma en la definición de las herramientas tanto organizativas como ideológicas. Se trata por tanto de definir una nueva cultura, una nueva forma de aprehender los nuevos lenguajes y la nueva sociedad española y europea del siglo XXI. Y para lograrlo basta con hacer caso de quienes nos precedieron en estos menesteres: “Ya debería estar claro que la razón por la que no se han producido los cambios –han estado en el aire durante décadas- o no funcionan, es porque los conciben, diseñan y ponen en práctica las mismas personas responsables del dilema”.

Sé que lo que se espera en los próximos días es que los diferentes responsables socialistas digamos si queremos más a mamá o a papá, que nos posicionemos a favor o en contra de candidatos que aún no existen. Pero yo creo que lo importante son las ideas. De hecho, creo que la mayoría de mi partido así lo cree. Así que yo estaré con quien defienda al menos estas.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Reflexión 6

Un buen amigo me explicó hace años una de las grandes enseñanzas que presumo de tener: uno no puede renegar de ser quien es. Y me lo explicó con un contra-ejemplo.

Paseábamos por la calle Dato y nos paramos a hablar con un viejo conocido de mi amigo. Al finalizar la conversación, mi amigo y yo seguimos andando y recuerdo que le dije lo rara que me parecía la persona con la que nos habíamos parado a hablar. Recuerdo que le dije que esa persona parecía que siempre se guardaba algo... Entonces me contó una anécdota.

Mi amigo, después de muchos años de amistad con esa persona, se lo encontró un buen día por la calle con una señora que bien podría ser su madre. Lo cierto es que entablaron conversación, pero esta persona no presentaba a mi amigo a la señora de quien estaba acompañado. Finalmente, mi amigo, que es un poco jeta, le preguntó, "oye, pero no me vas a presentar?". La persona, bajando la cabeza, le dijo a mi amigo, "Sí, sí, es un familiar... oye, que nos vemos" - y salió pitando.

Con el tiempo, y arrancando información a esta persona en distintas conversaciones, mi amigo se enteró de que la señora era su madre. Pero sin embargo, esta persona se avergonzaba de ella, puesto que era muy humilde, inmigrante, no tenía formación... Fue entonces cuando mi amigo me dijo lo que decía yo en el primer párrafo.

He traído a colación este ejemplo, para decir que, efectivamente, yo no reniego de ser quién soy, de ser hijo de quienes soy y de venir de donde vengo. Y mi partido tampoco debería hacerlo. Y es que, en demasiadas ocasiones en los últimos tiempos, he sentido que lo hacíamos, que renegábamos de ser quienes éramos, de ser hijos de nuestros padres y de venir de donde veníamos.

Sólo desde ese punto de vista, se puede explicar que pidiéramos al hoy ya expresidente, que anunciara antes del 22 de mayo que no concurriría a la reelección, con el argumento de que "podríamos centrar la campaña en la gestión local". O sólo desde esa óptica, podría tener explicación que apenas lo "usáramos" en la campaña de las generales... como si su legado fuese hojarasca en materia de libertad, ampliación de derechos o política social, por mencionar sólo tres hitos.

Sólo desde ese prisma, podría entenderse que a veces hayamos renunciado a defender lo que siempre hemos defendido: la dignidad de las personas, la igualdad de oportunidades para los más humildes. Pondré un ejemplo: la política con relación a las personas inmigrantes.

En la primera legislatura de Zapatero, hicimos la mayor regularización de personas inmigrantes que hubiésemos podido imaginar. Y la hicimos bien, con sentido y con mirada larga; pensando en el futuro del país, en la convivencia, en la política de pensiones, etc. Sin embargo, tengo la sensación de que desde 2008-2009 dejamos de defender esa política. Tengo la amarga sensación de que, como colectivo, renegamos de lo que hicimos con total convicción unos años antes, supongo que en virtud de no sé qué estudios de opinión...

Y creo firmemente, que la gente castiga a quien reniega de sí mismo. Por eso cito la lección que yo aprendí con mi amigo. Por eso hoy esta es mi reflexión.

Creo, empero, que algo estamos empezando a hacer bien en ese camino, al menos aquí, en Euskadi. Mencionaré un par de iniciativas:

- Hace unas semanas, el GV presentó el portal losnuevosvecinos.net, como herramienta para prevenir el racismo y la xenofobia entre la gente más joven. Bien.

- Hace sólo unos días, el GV presentó, de la mano de Imanol Zubero y Daniel Innerarity el Pacto Social por la Inmigración.


Pues bien, son dos iniciativas recientes que son valientes y que, al menos a mí, empiezan a volver a reconciliarme con mi proyecto.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Reflexión 5

Esta quinta va a ser muy breve.

A veces uno tiene la duda de si estará acertando en los análisis. Si las cosas que plantea serán o no compartidas. Y sobre todo, si hay más personas que piensan en la misma clave en torno a los cambios de futuro que debe hacer la socialdemocracia en nuestro país.

La respuesta es la que te imaginas: existen unos principios básicos respecto de lo que hay que hacer que comparte mucha gente. Uno no es único, ni tan original. Porque casi todo está escrito...



basesenred.org

Ahora lo que hace falta es hacer.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Agur

Interrumpo brevemente mis reflexiones tras el 20N (y el 22M) para rendir un pequeño tributo.

El pasado viernes se despidió de la Cámara vasca quien ha sido durante los últimos años el portavoz parlamentario del PP, Leopoldo Barreda. Desde mi propia experiencia (que no es tan larga como la suya, pero que empieza a ser menos corta de lo que pienso), puedo decir que se trata de una persona agradable en las negociaciones, tanto como firme y sólida en sus argumentos. Pero es que, además, me parece que es buena persona, y eso en los tiempos que corren, no es baladí.

Suelo decir que la política no es una profesión, pero que hay que ejercerla con profesionalidad durante el tiempo que estés en ella. Pues bien, creo que este señor ha desarrollado su ejercicio con profesionalidad, y esa es una de las cosas que dignifica la política.

He tenido la ocasión de hablar muchas horas en los últimos dos años y medio: de proposiciones no de ley, de leyes, de roces, de líos y atascos varios... Pues bien, puedo certificar dos cosas. La primera, que en mi relación con él he aprendido un huevo, sobre todo de tolerancia y paciencia. Y la segunda, que es una de las personas del PP vasco que más cree en el cambio que nos propusimos hacer en Euskadi allá por mayo del 2009 y, por tanto, una de las personas que más ha contribuido al objetivo de lograr la Euskadi diferente que ya estamos viviendo. Y si no lo es, desde luego lo ha disimulado muy bien, así que también me vale.

Sé que no abandona la política, sé que no se trata más que un cambio de destino (del Parlamento Vasco al Congreso de los Diputados), sé que nos vamos a volver a ver e incluso a pelear dialecticamente. Pero vaya desde aquí mi saludo y homenaje a Leopoldo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Reflexión 4

O cambiamos o nos cambian. O lo que es lo mismo, si no cambiamos, todo es susceptible de empeorar.

Hemos sacado nuestro peor resultado desde la Transición en España. Ha habido potenciales votantes que se han ido a la abstención y, además, hemos alimentado a un montón de formaciones políticas pequeñas. Y, en la otra cara de la moneda, el PP se hace con un poder casi absoluto: en Ayuntamientos, Gobiernos Autonómicos y Gobierno Central.

Es verdad que ahora comprobaremos cómo "nos saca" de la crisis el PP. Supongo que lo empezarán a decir y, sobre todo, a ejecutar. Como dice El Roto, "la izquierda me ha decepcionado muchas veces; la derecha no me ha defraudado nunca, siempre fue peor de lo que esperaba". Iremos viendo.

Pero, de cualquier modo, lo que nos queda por delante a nosotros será cualquier cosa menos bonito. En este sentido, en un par de meses celebraremos un Congreso Federal del PSOE (luego vendrán los demás) con el objetivo de elegir un nuevo equipo de dirección. Espero, no obstante, que el Congreso nos sirva en la búsqueda de nuevas ideas para redefinir el proyecto socialdemócrata, para buscar una articulación avanzada del Estado, para buscar un nuevo papel en Europa y de Europa, para hacer un partido más abierto y, finalmente, para renovar el partido.

Tenemos que hacer un Congreso sin miedos, obedeciendo a nuestra tradición histórica, con contraste de ideas y de personas. Porque estoy convencido de que habrá distintas opciones, así que lo que hace falta es que podamos desarrollar un debate de futuro y en libertad. No se trata de dar ningún espectáculo, sino de dar ejemplo de lo que somos: el partido democrático más longevo de los que existen (por cierto, en España y en Euskadi).

Decía en mi primera reflexión tras el 20-n, que la derrota es una gran oportunidad para redefinirnos, lo es también para modernizarnos. Y tengo claro que, para empezar a recuperar la credibilidad perdida, tenemos que hacer visible un cambio hacia la sociedad, en el rumbo y en las caras. Y eso no significa deshechar todo lo viejo y catapultar a todo lo joven, no. Soy de los que piensa que hay muchas personas preparadas y de diferente edad que expresarían ese cambio. Y creo que no soy el único que lo piensa. Pero de cualquier modo, lo que no es indiferente es la necesidad del cambio. Es ineludible.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Reflexión 3

El resumen de esta sencilla reflexión es que la gente no confía en quien no confía en sí mismo. Uno no puede renunciar a lo que es y, mucho menos, arrepentirse. Y considero que ha podido dar esa sensación si miramos con perspectiva lo ocurrido con el Presidente Zapatero en los últimos tiempos, especialmente durante las últimas dos campañas.

Es posible que estuviera quemado por la crisis...es seguro que lo estaba, como todos los gobiernos de Estados Europeos. Pero lo cierto es que se la jugó y su gobierno salvó al país de la intervención - seguro que cometiendo también errores - y, sobre todo, Zapatero deja un legado importantísimo para la izquierda.

Creo, sin riesgo a exagerar, que el balance de sus dos legislaturas es muy bueno en tres aspectos clave para nosotros, para los socialdemócratas.

Uno. Se ha producido un avance sin precedentes en las políticas sociales: dependencia, permiso paternidad, pensiones (a pesar de los recortes finales, la media de la pensión en 2004 estaba en unos 500 euros y la hemos dejado por encima de los 900), etc. Un conjunto de medidas que contribuyen a la construcción de una sociedad más justa.

Dos. Se han creado nuevos derechos de ciudadanía: matrimonio gay, ley de igualdad,... No me entretengo tampoco en este campo, porque es innecesario. Pero se ha hecho de la nuestra una sociedad más decente.

Y tres. Zapatero - junto al PSE-EE - puso toda la carne en el asador para terminar con el terrorismo. Aquí lo sabemos bien. Y ha sido bajo su mandato y el del lehendakari López, cuando se ha dado la estocada definitiva a ETA. Y eso también marcará un hito histórico hacia una sociedad más libre.

Como decía al principio, uno no puede renunciar a lo que es. Uno no puede dejar en la estacada a los suyos...aunque lo hayan hecho mal. Pero es que, en algunos campos concretos y muy importantes, encima los nuestros lo han hecho más que bien.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Reflexión 2

Entrando en el terreno vasco, colocaré los datos de 4 procesos electorales de la última década, para luego comentar.

1999 forales: PNV-EA 401.000; EH 228.000; PP 220.000; PSE-EE 212.000; IU 53.000.

2000 generales: PNV 347.000; PP 323.000; PSE-EE 266.000; EA 86.000; EH abstención (+-222.000); IU 62.000.

2011 forales: PNV 333.000; BILDU 273.000; PSE-EE 180.000; PP 154.000; ARALAR 37.000; IU 35.000.

2011 generales:PNV 323.000; AMAIUR 284.000; PSE-EE 254.000; PP 210.000; IU 43.000; UPyD 20.000.


Pues bien, estos datos me llevan a señalar varias cosas. La primera es que en la antesala de la mayoría absoluta de Aznar (2000), el PP ganó al PSE-EE en las forales (1999). En las generales del 2000, el PP ganó al PSOE en los tres territorios y en las tres capitales. Esto es algo que no se produjo en las últimas elecciones forales, y tampoco el pasado 20-n, con una mayoría absoluta de Rajoy más aplastante que la de Aznar. El PSE-EE supera de largo al PP tanto en las forales, como en las generales.

Así pues, aunque los resultados han sido muy malos, es cierto que siempre hemos oscilado entre 4 y 6 diputados, así que estamos dentro de nuestra orquilla histórica (lo de 2008 fue, valga la redundancia, una excepción excepcional). Sin embargo, el PP parece que no acaba de entrar definitivamente en Euskadi. Nosotros tendremos que hacer nuestra reflexión, sin duda. Pero la que tiene que hacer el PP no es moco de pavo.

La segunda cosa que quería decir con los datos sobre la mesa es que la realidad es muy tozuda. La gente vota diferente en cada elección; unas veces ganan unos, otras veces otros. Euskadi es plural, y reconocerlo no es suficiente, el objetivo es que todos actuásemos conociendo esa realidad.

Además, convendría no extrapolar, ni confundir los términos. Es posible que en esta ocasión la ciudadanía vasca diera por amortizada la victoria del PP y que, por tanto, hayan sido más permeables a la necesidad de participar en la batalla por la hegemonía del nacionalismo. Probablemente no haya habido muchos votantes de autonómicas del PNV que en esta ocasión nos hayan votado a nosotros.

La tercera cosa es que es cierto que de los 18 parlamentarios vascos, 11 son abertzales y 7 autonomistas o constitucionalistas. No es la primera vez que ganan los abertzales unas elecciones generales. De hecho, si tomamos en cuenta la proyección de voto de EH, esto ya ocurrió en 2000.

De cualquier modo, la cuenta se puede hacer de otra forma: 10 diputados de izquierdas, 8 de derechas. Así que tenemos campo para trabajar.

Y la cuarta cosa, es que se consolida lo que siempre supimos (quisimos) que iba a pasar: vamos a un escenario con cuatro grandes corrientes ideológicas o partidos. Ojalá que en el futuro el debate sea básicamente izquierda-derecha en libertad.

Es evidente es que en Euskadi se ha clarificado el mapa de partidos. Esperemos que esto traiga consigo también claridad en los planteamientos, especialmente de algún partido que nunca acaba de decir si prefiere el monte o la moqueta. La contienda de cara a las autonómicas se prevé apasionante en este terreno. Y creo que tenemos mucho, mucho terreno que recorrer.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Reflexión 1

Bueno, no dejaré de reflexionar, pero llega el momento (con una semana de retraso) de ir poniendo negro sobre blanco algunas de las cosas que he ido sacando en claro de este proceso.

La primera de todas es que en España la derecha no gana elecciones, sino que las pierde la izquierda.

Prácticamente desde la primera victoria del PP en 1996, el voto de la derecha se mantiene estable. Es el PSOE el que oscila. La derecha siempre está muy movilizada, mientras que la izqueirda se desencanta antes, por tanto, es la que pierde:

1996: PSOE 9.425.000; PP 9.716.000

2000: PSOE 7.900.000; PP 10.300.000

2004: PSOE 11.026.000; PP 9.763.000

2008: PSOE 11.300.000; PP 10.300.000

2011: PSOE 6.715.000; PP 10.400.000


El PP ha tenido la "virtud" de aglutinar desde la extrema derecha hasta las personas más liberales que se consideran de centro. No ha ocurrido así con el PSOE, que ha perdido 4,3 millones de potenciales votantes, alimentando a una panoplia de partidos considerados progresistas y que han obtenido representación: IU, ICV, BNG, Amaiur…

Como conclusión a esta primera reflexión: debemos ver la derrota como la gran oportunidad para desarrollar una tarea que era ineludible ya antes del 20-N, la redefinición del proyecto socialdemócrata a nivel de Estado. Y, a partir de ahí, recomponer la sintonía entre las izquierdas para hacer contrapeso contra la hegemonía del PP.