sábado, 16 de julio de 2011

Una colaboración imposible

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha culminado el anunciado auto de procesamiento de tres mandos policiales por el denominado caso Faisán, desde que el 24 de enero de este año abrió un sumario por revelación de secretos y colaboración con banda terrorista, en relación con el supuesto chivatazo policial a la red de extorsión de ETA en mayo de 2006.

Nada nuevo bajo el sol desde ese punto de vista, salvo que la notificación del auto se haya producido al día siguiente de la toma de posesión de Antonio Camacho como ministro del Interior, lo que no parece casual.

Y no hay nada nuevo, porque el auto no contiene ninguna revelación ni prueba que no se conociera. Los mismos indicios circunstanciales y las mismas inferencias que ya se sabían.

Para Ruz, avisar a un enlace de ETA de que los miembros de la red de extorsión iban a ser detenidos, aunque sea con la finalidad de no entorpecer las negociaciones entre el Estado y la banda terrorista y de acabar con la violencia en Euskadi, constituye un delito de colaboración con banda terrorista, castigado con un máximo de 10 años de prisión, y otro de revelación de secretos, con un tope de tres.

Sin embargo, y al margen de que los hechos deberán probarse, la calificación jurídica de colaboración con banda terrorista es la madre de todas las calificaciones, que es la que mantiene el caso en la Audiencia Nacional.

El Tribunal Supremo ya dejó claro en los casos de los GAL y Lasa y Zabala, que ese delito solo existe cuando el servicio que se presta a los terroristas persigue ayudarles a conseguir sus fines. Y en este caso, todo lo más, se perseguía acabar con la violencia en Euskadi. Hay una sutil diferencia.


El artículo, por si aún no lo habías notado, no es mío. Es de José Yoldi y lo publicó ayer en El País. Lo cuelgo, porque lo suscribo de la A a la Z. Ya que estos días ha pasado en más de una ocasión por la Audiencia, alguien debería preguntar a Txeroki si considera a García Hidalgo un colaborador. País!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ironías de la vida…el PSOE se basa en una sentencia sobre los GAL para evitar la acusación de colaboración con banda armada, tendría gracia si no fuese un tema tan serio…Creo que Arnaldo Otegi también perseguía, como fin último, alcanzar un escenario de paz, pero claro el preso 8719600510 es culpable hasta que se demuestre lo contrario.

Anónimo dijo...

Begira, Oscar. Beste neurri "demagogiko" eta "ez-orokor" bat: "Garitano recorta en un millón al año el gasto en sueldos de diputados y cargos políticos. El número de cargos de confianza se reduce de 83 con Olano a 64". El País 20/07/2011