sábado, 30 de enero de 2016

Berdinen arteko guda



Sare sozialetan arrakastatsua den Owen Jonesen teoriak ez dira berriak, inondik inora. Baina interesgarria da oso Britainia Handiko historialari gazte honek esaten eta idazten dituenak irakurtzea.

Laburbilduz, Jonesek esaten du azken hiru hamarkadetan pertsona bakoitzaren jarrera indibidualistari garrantzia ematen, hainbat sektore politiko, ekonomiko eta mediatikok lortu dutela gizartearen zati handi baten talde edota klase kontzientziarekin bukatzea. Eta kontzientzia horrekin bukatu denez, berdinen artean egiten dugu guda. Eta leia horrek denbora eta gogoak kentzen dizkigu benetako ezberdintasunei aurre egiteko, benetan egin behar den gerra egiteko.

Hori dela eta, arazo baten aurrean, langile askok beste langileei begiratzen diegu erantzukizun bila. Edota murrizketak egiten direnean, langileok elkarri "alferrak" deitzen diogu. Edota Osasun Larrialdietan gehiegi itxaron behar dugunean, “hemengo” langileok etorkinek serbitzu horren uztezko erabilera txarra kritikatzen dugu. Edota laguntza sozialetan iruzur kasu baten aurrean, sutan jartzen gara (batez ere etorkina baldin bada protagonista), baina beste iruzur kasu batzuei ez diegu jaramonik egiten…handiegiak dirudite ordea! Adibide argi bat: pentsio sistema arriskuan dagoela diote, eta zer egiten dugu langileok? Ba laguntza sozialak kobratzen dituztenetan gure arreta jarri, euren yate pribatutik itsasora salto egiten, bainujantzi horiarekin igelarena egiten dituztenetan baino.

Owen Jonesen pentsamenduak ez dira berriak. Baina egungo testuinguru ekonomiko-sozialean, berria eta onuragarria litzateke azaleko kritikak egin baino gehiago, gertatzen ari denaren mamira joatea.


(DNA-n argitaratuta 16.01.31j-an)

domingo, 24 de enero de 2016

El Ágora de Álava

¿Es lógico que en nuestros supermercados una lata de espárragos cultivados en China cueste menos que una lata con espárragos cultivados en Navarra? ¿Es sostenible para nuestra calidad de vida – y la del planeta – que sigamos consumiendo productos que proceden de las Antípodas? ¿Es razonable que los grandes proyectos públicos sean adjudicados a empresas con las mayores diferencias salariales entre quienes más y menos cobran dentro de la propia empresa? ¿Es inteligente para nuestra prosperidad seguir incentivando el canibalismo empresarial y la competencia a cualquier precio entre nuestras pymes?

Creo que no es ni lógico, ni sostenible, ni razonable, ni inteligente. Pero es lo que hay, es lo que, como sociedad, estamos permitiendo que ocurra. Y la situación no mejorará si no hacemos nada ya.

Llevamos años sufriendo la aplicación de una política económica que está resultando nefasta para la gente y para nuestro tejido económico. Y es que a pesar de las previsiones de crecimiento confirmadas por el FMI esta semana, en el país seguimos con un 26% de la población en pobreza relativa o severa y unos niveles de paro completamente insoportables, también en Álava, con más de 24.000 personas en esta situación.

¿Y qué podemos hacer? Creo que parar, juntarnos, pensar, proponer y actuar. En ese sentido, hay que aplaudir el impulso del foro “Ágora” por parte de nuestra Diputación. El pasado jueves más de 300 agentes socio-económicos tuvimos la ocasión de parar por tres horas nuestro día a día y juntarnos con otras personas con las que no pensamos habitualmente sobre estos problemas. Y también logramos proponer una serie de medidas para que el orden de las cosas empiece a ser lógico, sostenible, razonable e inteligente. Ahora sólo hace falta que quienes nos convocaron actúen con valentía. Y que el resto prediquemos con el ejemplo. ¡Ahí es nada!


(Artículo publicado el 24.01.16 en DNA)

viernes, 22 de enero de 2016

La eterna juventud no existe

"La eterna juventud no existe" es el título del artículo con el que me he estrenado en el blog DE LIBERADAS MENTES. Un blog, por cierto, que da cuerpo a una iniciativa que parece interesante. Os animo a visitarlo!

https://deliberadasmentes.wordpress.com


domingo, 17 de enero de 2016

Los juguetes y el sexo

Agosto de 2015. Palma de Mallorca. Sol y agua cristalina al frente. De repente, mirando a mis críos jugando en la arena, se me encendió la bombilla. Había tenido una idea original, con capacidad de transformación social y con posibilidades de éxito empresarial. Eso creí.

Pensé que la estructura familiar en nuestra sociedad no tiene nada que ver con la que vivieron mis padres. Por ejemplo, cada día una media de diez parejas homosexuales contraen matrimonio en España. Otro ejemplo: existen más de millón y medio de familias en las que los niños viven sólo con un adulto, la mayoría con la madre. Esto era impensable hace demasiado poco tiempo.

Ante esta realidad y con las fiestas navideñas a la vista, se me ocurrió que crear una línea de juguetes no sexista podría ser un buen negocio. Hablé con un par de colegas, testé la idea en mi entorno y me dispuse a trabajar el plan de negocio para lanzarme al mercado de la mano de un fabricante. Por desgracia para mi ego – ¡bendita desgracia! –, me dio por abrir Google. Al instante estaba leyendo un artículo sobre una empresa española que llevaba tres años publicando un catálogo no sexista de juguetes… ¡y con gran éxito, por cierto! No me frustré. Más bien me alegré al comprobar que algunas de las cosas que cambian lo hacen para bien.

Hace un par de días recibí una foto de un crío de unos cinco años dando el biberón a una muñeca de juguete que sostenía entre sus brazos, como si de su vástago se tratase. El mensaje que acompañaba la foto decía “si lo dejas jugar con muñecas lo único que estás permitiendo es que se convierta en un buen padre”. Y es que si los niños no tuvieran que soportar las chorradas que les dicen algunos adultos respecto de los colores que les gustan o los juguetes con los que disfrutan, habría más igualdad y menos machismo en nuestra sociedad. Seguro.


(Artículo publicado en DNA 17.01.16)

jueves, 14 de enero de 2016

Asaltar los cielos

"Asaltar los cielos. Podemos o la política después de la crisis" es el título que el profesor José Ignacio Torreblanca da su reflexión sobre el “terremoto” que se produjo en nuestra realidad política, con la irrupción de Podemos en las europeas de 2014, que podría poner fin al bipartidismo que ha reinado el sistema político español en las últimas cuatro décadas.

De hecho, seguimos notando la onda expansiva de aquel terremoto en este período preelectoral al hilo de la cuestión catalana. No se recuerda a un presidente del Gobierno llamando y reuniéndose con fuerzas extraparlamentarias de manera formal y pública para hablar de cuestiones de Estado. Es extraño que esto ocurra. Aunque al mismo tiempo, el cambio en ciernes tiene tal dimensión, que lo que resultaría verdaderamente extraño es que esto no hubiese ocurrido. Veremos qué ocurre con los debates de candidatos a la Presidencia, porque mucho me temo que ya no valdrá el criterio de la “representación parlamentaria”, tanto como el del interés de la ciudadanía en el momento actual.

El libro está escrito en abril de 2015, antes del “pinchazo” que ahora parecen augurar a Podemos muchas encuestas. Pero ya entonces Torreblanca se la jugó, con la rotunda afirmación de que la nueva fórmula “no tendrá éxito”. Y que a pesar de las debilidades de nuestro sistema político, fracasará “el intento de poner en pie un proyecto político de corte nacional-popular que hunde sus raíces intelectuales en las experiencias vividas por unas sociedades tan fracturadas como las latinoamericanas”.

Y es que el autor profundiza con datos y fechas en estas raíces y, a partir de ellas, describe la estrategia de “Renacionalización” que Pablo Iglesias y los suyos están tratando de instalar en nuestro país, a partir de la búsqueda de una fórmula actualizada de los conceptos de Democracia, Soberanía y Derechos Sociales.

Al mismo tiempo, desde su conocimiento en primera persona de lo que narra, resulta interesante la radiografía que se presenta sobre la “Fakul”, que es como se denomina al espacio del que salen Iglesias, Errejón, Monedero y Bescansa, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.

Aunque el libro está escrito en un tono crítico – rigurosa e innegablemente crítico –, el autor alaba la capacidad que han tenido los dirigentes de Podemos de conectar con la realidad, especialmente en el momento de su lanzamiento como formación política. De hecho, se plantea que este es el elemento explicativo fundamental de su impacto público, puesto que “la corrupción no permite explicar por sí sola” este auge.

En este sentido, resulta interesante el capítulo tercero del libro – “Ensayando el contrapoder”, en el que se habla de el “Plató”. Habrá mucha gente que piense aún que el éxito, en cualquier ámbito de la vida, tiene su origen en las modas, en las casualidades o en la suerte de estar en el lugar adecuado y en el momento oportuno. Habrá sin duda algo de eso. Sin embargo, Torreblanca disecciona con precisión el diseño de su implantación orgánica en todo el territorio, el modo en el que discutieron sus fundamentos discursivos, y la forma en la que ponían a prueba sus “estrategias y herramientas” en “su” televisión, mucho antes de dar el salto a las cadenas de ámbito nacional. Efectivamente, Iglesias y compañía creen bastante en la suerte, como Thomas Jefferson. El tercer presidente de los Estados Unidos constató, como ellos, que “cuanto más duro trabajo, más suerte tengo”. Pues eso.




(Artículo escrito para la revista GALDE en noviembre de 2015)

domingo, 3 de enero de 2016

El empresario

Desde la tribuna de la organización socialista y juvenil a la que pertenecía, acostumbraba yo a cargar en contra los empresarios, que se dedicaban a explotar a los trabajadores. Quizás ninguno de los presentes supiéramos exactamente qué era ser trabajador o empresario.

Un día un buen amigo me preguntó a ver si yo conocía algún empresario. Le respondí que no. Respiró hondo y me dijo algo así...

"Amigo Óscar, en eso también te equivocas. Tienes a un empresario delante, y seguro que conoces a muchos más, aunque no lo sepas. Has leído mucho pero sobre este asunto no tienes ni puta idea.

Soy de tu mismo partido, aunque a veces ni yo mismo me lo explique, porque flipo con lo que decís. Yo sé que tú perteneces a una familia trabajadora y que tú mismo eres trabajador. Pero eso no te da derecho a decir lo que dices sobre mí, porque yo también trabajo, y mucho.

Soy uno de los más de 20.000 empresarios que hay en Álava. Cada día me levanto a las 6 de la mañana para subir la persiana de mi negocio. Antes de abrirlo al público, me dedico a ordenar las salas en las que después hago de profesor. También hago de recepcionista y de técnico informático. Por las tardes me dedico a cazar talentos y a cuadrar las cuentas con mis limitados conocimientos de contabilidad. Ya de noche, echo la persiana y ayudo a limpiar. Después me voy a casa, les doy un beso a mis hijos que ya están dormidos y estoy un rato con mi mujer hasta que el sueño puede.

Como ves, tengo muchos privilegios, pero no el de ponerme enfermo. Y sobre la jubilación, mejor no te hablo. La diferencia ente lo que tú consideras un trabajador y la persona que tienes delante es muy sencilla: el riesgo. Los empresarios vamos sin red. Y así debe ser, puesto que nadie nos obliga a invertir. Pero no es de recibo que se nos trate como lo que no somos".

Esta anécdota tiene 15 años. Hace solo unos días asistí a una reunión sobre política industrial organizada por SEA. Una de las preocupaciones era cómo prestigiar la imagen del empresario. Y a mí no se se me ocurrió mejor idea que hacer esta confesión.


(Publicado en DNA 03.01.16)