lunes, 2 de abril de 2012

Al loro con lo que haces

El actual Código Penal castiga con pena de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses a las personas que destruyan propiedades, pero sin causar daños personales, grandes incendios o estragos (quienes saben, los denominan "actos vandálicos leves").

El artículo 266.4. de ese texto dice literalmente que "en cualquiera de los supuestos previstos en los apartados anteriores, cuando se cometieren los daños concurriendo la provocación de explosiones o la utilización de otros medios de similar potencia destructiva y, además, se pusiera en peligro la vida o integridad de las personas, la pena se impondrá en su mitad superior."

No soy un experto jurista, ni conozco el Código Penal de "pé a pá", de modo que no entiendo muy bien qué quiere decir el Gobierno cuando se compromete a endurecer los castigos y a equiparar "los ataques de grupos antisistema a los sabotajes de la kale borroka".

De lo poco que han explicado, he creído entender que les gustaría poder imponer las penas prisión de la mitad superior (dos años) a quienes protagonicen los actos vandálicos, ¿pero es que acaso no se les podría aplicar la pena que se supuestamente se busca si "se pusiera en peligro la vida o la integridad de las personas? ¿No se puede acaso aplicar el tramo superior "cuando se cometieren los daños concurriendo la provocación de explosiones o la utilización de otros medios de similar potencia destructiva"", tal y como contempla el artículo 264.4?

En mi opinión, este anuncio de modificación legal va precedido de un letrero que dice AL LORO CON LO QUE HACES. Con la reforma laboral (y la más que posible modificación del derecho a huelga), han hecho entender que si exiges "demasiado", perderás el empleo. Con esta reforma del Código Penal, quieren hacer entender que si además de exigir, protestas y te movilizas en la calle, corres el riesgo de que te caiga la pena que se aplica a los pseudoterroristas de la kale borroka.

Lo que se busca no es nada nuevo en los gobiernos de derechas. En este caso, sencillamente trata de crear el estado de pánico necesario que haga que sus reformas entren como la seda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así, si un tío quema un cajero automático en Cádiz para protestar por X o, simplemente, porque es bobo, le caerá la misma pena que a uno que lo haga en Bilbao para reivindicar una idea política X o, simplemente, porque es bobo. Yo, personalmente, esperaba que la equiparación fuese a la baja al desaparecer la kale borroka como algo organizado y sólo quedar grupos de bobos dispuestos a quemar cosas, pero lo que me parecía realmente mal era ese doble rasero. Bien pensando, quizá esta medida venga bien, para que se empiece a hablar un poco más de esa gente que se pasa largos periodos, incluso años, en prisión preventiva para ser, finalmente, puestos en libertad sin cargos, y en algunos casos, incluso se les tiene que indemnizar, o de lo poco “recomendable” que es tener periodos de incomunicación para la lucha contra los abusos policiales. Personalmente, no estoy de acuerdo cuando la IA habla, en general, de presos políticos, pero sí creo que ha habido y hay presos políticos en España, como los encausados en el caso Bateragune, ya que se ha criminalizado una opción política (recordemos al entonces Lehendakari Ibarretxe, y el hoy Lehendakari López sentados en el banquillo de los acusados).