sábado, 24 de diciembre de 2011

Última reflexión: resetear

Sí, eso es lo que nos toca, resetear. Darle al botón y confiar en que el aparato vuelva a encenderse, empezar a eliminar virus y después...a instalar nuevos programas!

Ha llovido mucho desde el 20-N. Víctor Urrutia y su equipo desgranaron pocos días después de celebrarse, las razones por las que ocurrió lo que ocurrió en las pasadas elecciones en Euskadi. En España, lo hicieron también otras personas del mismo perfil. Así que yo, en esta ocasión, a diferencia de lo que he venido haciendo en el último mes, me decantaré exclusivamente por poner negro sobre blanco lo que creo que tenemos que hacer, más que entrar en las razones sobre lo sucedido.

Doy por supuesto que las causas de las derrotas han sido múltiples, exógenas y endógenas, propias y de la crisis, de fondo y de formas... Creo que el PSOE (y el PSE-EE) tiene una tarea ingente en los próximos meses. Y la tarea no pasa por econtrar un/a líder (que también), sino por encontrar el rumbo. Un rumbo al que nos debe guiar una brújula con una rosa de siete vientos:

1. La redefinición del modelo socialdemócrata. Hemos desplegado unas políticas sociales sin precedentes, pero no podemos descuidar la capacidad de generar igualdad, de redistribuir adecuadamente. Y es que es clave reforzar la tarea redistributiva del Estado. Porque los impuestos no sólo se crearon para generar los ingresos necesarios, sino para redistribuir. Debemos garantizar las mismas oportunidades para todos, sí; pero sobre todo, debemos comprometernos con la mejora de las condiciones de vida de los más necesitados. La socialdemocracia tiene ante sí el reto de ofrecer a la sociedad un modelo alternativo de desarrollo económico, que abandone la especulación y apueste decididamente por el desarrollo industrial, por la investigación, por al sostenibilidad y, sobre todo, por la innovación.

2. Luchar contra la desigualdad generacional. La gente joven del país siente que está en una situación de discriminación sin precedentes con respecto a sus propios padres. Al margen de la percepción, hay datos objetivos: es más complicado encontrar un empleo – a pesar de ser la generación mejor formada de nuestra historia – y cuando se encuentra, es condiciones precarias en demasiadas ocasiones; hay un mayor coste comparado en el acceso a una vivienda; y, aunque vivirán más que sus padres, tendrán que trabajar más años para disfrutar de su pensión. Y este, el de la discriminación generacional, es un problema que no nos podemos permitir como sociedad. Es obvio que si nuestra juventud carece de oportunidades, el país languidecerá.


3. España plural en Europa. La España del futuro pasa por el avance hacia el reconocimiento de la España plural con una concepción federal del Estado, y la apuesta por una Europa más fuerte y unida. Creemos en el modelo autónomico-constitucional, y por eso apostamos por su revisión crítica y por su actualización y modernización permanente. A la vez, la Europa que tanto nos costó construir, se está mostrando incapaz de dar soluciones eficaces ante el vendaval económico y los nuevos retos que se presentan a escala global. Así el futuro pasa por compartir más, por cooperar más, por más Europa. Además, debemos recuperar nuestra vocación internacionalista.

4. Democratizar la democracia. Creemos en la democracia representativa. Precisamente porque creemos en ella queremos darle más vida, queremos reformarla para adaptarla al siglo XXI. Nuestra democracia, nuestro sistema institucional es mejorable, tanto en el fondo como en las formas. En cuanto al fondo, no podemos permitirnos “ceder soberanía” desde los Gobiernos y Parlamentos hacia instituciones de dudoso origen democrático, porque es entonces cuando verdaderamente las decisiones políticas se escaparían al control de los ciudadanos. Y es entonces cuando la democracia empezaría a dejar de serlo. En cuanto a la forma, no podemos convertir al pueblo en público. Hace falta una regeneración democrática en todos los niveles institucionales, un nuevo equilibrio entre representación y participación.

5. Oposición útil. Debemos hacer públicas nuestras alternativas en todas y cada una de las materias; nos corresponde defender las conquistas sociales y de derechos que tanto nos ha costado conseguir; tenemos que criticar aquello que no nos guste; pero tendremos que saber definir espacios de acuerdo con el Gobierno. Siempre hemos formado parte de las grandes transformaciones de nuestro país y así debemos seguir haciéndolo.

6. Un nuevo modelo de Partido. Hace falta un nuevo modelo de partido que ponga en valor su capital humano, que modernice sus estructuras y que ofrezca nuevos mecanismos de participación para mejorar nuestra democracia interna (por ejemplo a la hora de elegir los cargos orgánicos e institucionales), y que esté más abierto a la sociedad. En resumen, personas, democracia interna y apertura.

7. Renovación y cambio. El XXXVIII Congreso del PSOE debe ser el camino hacia un cambio de paradigma en la definición de las herramientas tanto organizativas como ideológicas. Se trata por tanto de definir una nueva cultura, una nueva forma de aprehender los nuevos lenguajes y la nueva sociedad española y europea del siglo XXI. Y para lograrlo basta con hacer caso de quienes nos precedieron en estos menesteres: “Ya debería estar claro que la razón por la que no se han producido los cambios –han estado en el aire durante décadas- o no funcionan, es porque los conciben, diseñan y ponen en práctica las mismas personas responsables del dilema”.

Sé que lo que se espera en los próximos días es que los diferentes responsables socialistas digamos si queremos más a mamá o a papá, que nos posicionemos a favor o en contra de candidatos que aún no existen. Pero yo creo que lo importante son las ideas. De hecho, creo que la mayoría de mi partido así lo cree. Así que yo estaré con quien defienda al menos estas.

2 comentarios:

XABIER INTZA dijo...
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Anónimo dijo...

El modelo "social-demócrata" ya está inventado, otra cosa es que todavía no hayáis sido capaces de ponerlo en marcha, hablas de "políticas sociales sin precedentes", y lo que habéis hecho es un populismo sin precedentes, que llevaron a Solbes a dimitir. Hablas de la “discriminación generacional” cuando ha sido el PSOE el que ha ampliado la edad de jubilación, cuando ha sido el PSOE el que no ha sido capaz de hacer una reforma en condiciones del sistema. Hablas de una “España plural en Europa” y te recuerdo que ha costado 30 años cumplir con el Estatuto de Gernika y que lo allí firmado se ha cumplido teniendo que renegociarlo. Por otra parte, se ha tratado, en cierta medida, de equiparar el régimen autonómico “ordinario” al foral realizando transferencias competenciales y económicas que sólo han propiciado que una banda de chorizos de los dos principales partidos (PP y PSOE) pudieran ser colocados al frente de los respectivos gobiernos autonómicos y generasen un mayor déficit y endeudamiento al estado. Hablas de “Democratizar la democracia” cuando lo único que buscan PP y PSOE es un bipartidismo que perpetúe su partidocracia, una alternancia entre los dos en las que otras opciones como IU, UPyD, etc queden relegadas a una representación marginal en el Parlamento, porque hay que decirlo claro, la representatividad de estos partidos debería ser mayor en el Parlamento y si se hacen los cálculos electorales bajo el principio de “un voto una persona” no son, como se ha intentado trasladar numerosas veces, los partidos nacionalistas los que perderían peso, sino el PP y el PSOE. Por último, cuando hablas de “oposición útil” dices que “nos corresponde defender las conquistas sociales y de derechos que tanto nos ha costado conseguir” ¿no te parece una conquista social que un trabajador en baja médica continúe percibiendo el 100% de su salario, precisamente cuando tiene que hacer frente a una enfermedad?