miércoles, 5 de octubre de 2011

El debate

Tal y como anunció el LHK hace 6 días, el Gobierno ha remitido al Parlamento un "Informe sobre Duplicidades e Ineficiencias en las Administraciones Públicas Vascas". Y lo primero que quiero decir es que ya era hora que un Gobierno se metiera a fondo en este asunto. Es cierto que la Diputación Foral de Álava de Rabanera lo impulsó hace unos años con un informe respecto de esta misma cuestión encargada a la UPV pero, lógicamente, la realidad territorial en la que se centró fue exclusivamente la alavesa y el ámbito sectorial también era más reducido.

Entregado al César lo que es del César, "goazen harira".

En síntesis, el informe analiza 13 políticas, pero evalúa las duplicidades sólo sobre nueve de ellas (Servicios Sociales, Empleo y Formación, Impulso Económico, Transportes, Vivienda, Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Educación, Universidades y Formación y, por último, Cultura). Dice que la mayoría de las duplicidades se producen en cuatro áreas o políticas muy concretas. Además, el informe reparte la responsabilidad entre los tres niveles institucionales de Euskadi (Gobierno, 30 % del total de duplicidades analizadas; Diputaciones, 50%; y Ayuntamientos, 20%). Y concluye que el importe de las duplicidades identificadas se ha estimado en 403.081.410 €. O sea, como todo el gasto social anual del Gobierno Vasco(Renta de garantía de ingresos-RGI, prestación complementaria de vivienda-PCV y ayudas de emergencia social-AES).

Teniendo en cuenta que la cantidad se refiere exclusivamente a nueve políticas analizadas en el apartado de duplicidades y que el estudio no ha abarcado a todos los municipios de Euskadi, sino una parte representativa de las mismas, supongo que nadie puede decir que este debate no es pertinente.

Supongo que el informe es matizable desde muchos puntos de vista, pero es verdad que podría haber estado mejor si las Diputaciones (alguna más que otra) hubiesen tenido voluntad de colaboración en el cumplimiento del mandato parlamentario del que partió este informe:


De cualquier modo, más allá de los reproches que yo pueda hacer o de las acusaciones que puedan proferir los habituales, para mí lo más importante de todo es que hay un Gobierno que se ha tomado en serio este debate. Y ya era hora. Porque creo que este debate es necesario y supone el primer paso hacia una revisión a fondo del entramado institucional vasco. Porque han pasado 32 años desde su constitución, y tras la aprobación (próxima?) de la ley municipal, que supondrá la culminación formal del desarrollo estatutario "hacia adentro", nos merecemos una evaluación tranquila, imaginativa y con propuestas de futuro sobre nuestro autogobierno.

Porque tenemos que intentar ver (y compartir) las luces y sombras de nuestro Estatuto; debemos hablar (sin tabúes) de la Ley de Territorios Históricos; y, por supuesto, tendríamos que ser capaces de plantearnos (y acordar) hasta el número idóneo de municipios que debe haber en un territorio de poco más de 7.000 km cuadrados y 2,2 millones de habitantes.

Este es el debate. E imaginar que el debate en los temas más complejos es posible, es una de las cosas que a uno más le motivan para estar en política.



El resumen del informe lo tienes aquí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

http://koldomediavilla.blogspot.com/2011/10/duplicidades-gobierno-tramposo.html

Anónimo dijo...

Pues la verdad Oscar es que el tema es interesante!!!

Como dices quizás sí fuera necesario abrir el debate y cuestionarnos todo. Desde para qué nos sirven el Parlamento y el Gobierno Vasco, puesto que ya tenemos las Diputaciones Forales y las Juntas Generales, que vienen a ser la mente, el cuerpo y el alma del País Vasco, dado que la CAV se fundamenta en la personalidad histórica de los Territorios Históricos.

Pero quizás también fuera necesario abrir el debate sobre el mismo sistema electoral vasco, por el cual cada uno de los tres TTHH tiene asignados el mismo número de parlamentarios. Ya que si hablamos de simplificar y democratizar las instituciones no tiene ningún sentido la representación actual de los escaños parlamentarios. Y el caso paradigmático es el Territorio Histórico de Álava, con poca población, y que tiene el mismo número que por ejemplo Bizkaia. Circunstancia, por cierto, que ha permitido que en la actualidad el PSE-EE pueda desarrollar su política en el Gobierno Vasco. Y en este sentido, quizás las Juntas Generales de los Territorios Históricos podrían designar directamente sus representantes en las instituciones comunes, dígase Parlamento, -y como actualmente realiza en muchas otras instituciones- y enviar parlamentarios en representación proporcional a los grupos políticos de su cámara provincial. Ello nos permitiría simplificar y prescindir de situaciones tan absurdas como estar permanentemente en elecciones, supondría además un ahorro de dinero y energías despilfarradas en las campañas.

Y en el caso de que decidamos continuar con la actual estructura institucional, habría que cuestionar al Parlamento y al Gobierno Vasco por qué legislan y regulan muchas cuestiones en las que directamente no tienen competencias, y en aquellas cuestiones en las que sí las tienen (cf. cuestión sociosanitaria, ayudas, etc.) no se ocupan de ellas, ni pagan a quienes sí las ejercen.

Como bien comentas el tema es muy interesante!!! Pero no esta muy claro que sea tan fácil como se plantea en el informe de duplicidades, repartiendo proporcionalmente las culpas entre los tres actores que componen los ámbitos administrativos de la CAV, ni como lo lleváis planteando últimamente algunos. Ni que, de aprobarse, la Ley Municipal vaya a repercutir a mejorar el entramado institucional de nuestro autogobierno.