martes, 7 de junio de 2011

Por Jorge Semprún

He decidido interrumpir mi relato monotemático(mañana colgaré mi quinta y última reflexión tras el 22-M, que ya está escrita), debido a la pena que me ha ocasionado la muerte de Semprún.

Reconozco que yo no supe de él hasta un buen amigo adujo que su figura era uno de los 25 motivos que tenía para votar al PSOE. Lo hicimos nuestro, junto a otros 24 motivos, y lo plasmamos en un folleto bilingüe que repartimos en una campaña electoral memorable para las juventudes socialistas de Vitoria-Gasteiz.

Vaya desde aquí mi más sincero homenaje al escritor, al ministro y, sobre todo, al joven superviviente del horror nazi. Recomiendo, a quien aún no lo haya hecho, la lectura de su vibrante Discurso en Buchenwald .

3 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/semprun

Óscar Rodríguez Vaz dijo...

Un comentario, Javier, verdaderamente lamentable. Hoy y en 1994. Lamentable.

Rucar dijo...

También me parece lamentable que un anónimo se escude en un post de alguien fallecido que ya no se puede defender para justificar las insensateces que escribió sobre Semprum.

Con todos los claroscuros que tiene el personaje -no hay nadie de la vida pública o de la calle que no los tenga, a ver si nos vamos enterando-, ojalá la política, la cultura y el cine en nuestra País tuvieran no uno, sino decenas de Jorge Semprum.

La "Autobiografía" sigue siendo un libro de cabecera de cualquier amante de la Libertad (sí, con mayúscula) y cuenta con uno de los finales más estremecedores de la literatura castellana del siglo XX.

Un libro que radiografía el totalitarismo, ya sea el nacionalsocialista o el soviético; y que arroja luz sobre aquellos héroes del PCE que muchos nostálgicos quieren hacer pasar como "demócratas de toda la vida"...

Grande Semprum y grande Óscar por haberle hecho un hueco en el blog.