martes, 28 de junio de 2011

Alguna cosa más que decir?

Una reflexión pre-política: el hecho de reconocer que antes se ha apostado por la vía armada y ahora sólo se apuesta por la vía exclusívamente pacífica, no obligaría a decir algo más? No habría que dar alguna otra explicación extra? Por preguntar, digo.

PD. Peridis dice muchas cosas en muy poco espacio. Grande.

martes, 21 de junio de 2011

Un acierto

Asociamos el VIH a los 80-90. A veces actuamos como si ya no existiera. Y la verdad es que por muchos avances científicos que haya para intentar paliar sus efectos, de nada servirán si lo que no avanza es nuestra mentalidad. Un ejemplo, hoy la transmisión entre hombres asciende a un 42%. Por eso la nueva campaña del Ministerio de Sanidad para la prevención del sida me parece un acierto. Como es un acierto que Vazquez, Izaguirre y Lamarca pongan la jeta "por la jeta". Chapeau.

domingo, 19 de junio de 2011

Grezia eta Espainia

Entzuten da egun hauetan gure etorkizuna ekonomia (eta gizarte) arloan Greziak egiten ari denaren bezalakoa izango dela. Nire ustez inoiz ez zuen argazki bat hain garbi utzi Espainia eta Greziaren ezberdintasunak. Hona hemen argazkia:



Inork pentsatzen al du argazki hau posiblea dela hemen 2011. urtean? Nik ez. 2012.an ikusiko dugu!

miércoles, 15 de junio de 2011

Ni lo uno, ni lo otro

Ghandi dijo que la violencia es el miedo a los ideales de los demás. Lo comparto. Y rechazo, como cualquier demócrata o persona de bien, la violencia que ha tenido lugar a las puertas del Parlament de Catalunya. Actos violentos, por cierto, de los que ya se ha desmarcado el movimiento 15-M.

Dicho eso con total claridad, rechazo también los excesos verbales (por llamarlos de forma suave) la hipocresía de quienes aprovechan la más mínima oportunidad para difamar a quienes le son incómodos, sean ciudadanos indignados o sean ciudadanos innmigrantes. Y no me re refiero precísamente a las declaraciones del honorable president de la Generalitat y de la líder del PP en Catalunya (partido, por cierto, con el que el molt honorable prometió ante notario que no iba a pactar). No. Me refiero a algunas cosas que hemos visto en las últimas semanas.

O es que se nos ha olvidado esto?


Y esto?


Y esto también?


Y esto?


Insisto. Rechazo la violencia, la condeno y a quien la practique, que le caiga encima todo el peso de la ley. Y también rechazo la xenofobia, el racismo, el oportunismo y la hipocresía con la que algunos desprestigian aún más el más digno de los oficios, la política.

sábado, 11 de junio de 2011

Sobre las reivindicaciones de DRY

La lista de reivindicaciones del movimiento DRY es larga, lo cual no significa que sea irrealizable. Es más, ayer mismo en el Parlamento, el lehendakari dió cuenta de algunas de las reivindicaciones que el GV está ya cumpliendo y de otras a las que el PSE-EE está dispuesto a hincarles el diente...

"Comparto la preocupación del movimiento y mi gobierno toma nota. Pero estamos haciendo cosas:
- Respecto de la dación de pago, el Gobierno vasco firmó el año pasado un convenio con 26 entidades financieras que recoge la garantía de recompra de VPO cuyas hipotecas se encuentren en situación de impago y próximamente aprobará un decreto que contempla la dación en pago.
- Respecto de la vivienda pública en alquiler, a ella se destina ya el 59% del Presupuesto de Vivienda. Entre 2010 y 2013 tenemos previstos 23.100 accesos a viviendas de alquiler.
- Sobre el control del dinero público, el compromiso por la transparencia y por eliminar todo rastro de oscurantismo en la Administración es ya una realidad en Euskadi, por ejemplo, con Irekia, el portal de Open Government, mediante el que la ciudadanía puede controlar la acción del Gobierno y participar en su gestión, haciendo propuestas. O, por ejemplo, con Open Data, que libera ya toda la información desplegada en Euskadi.net y pone a disposición de los interesados enorme cantidad de datos en formato reutilizable. O, por ejemplo, con el Perfil del Contratante, a través del que las empresas pueden conocer con antelación los datos de las licitaciones. El registro está a disposición de todas las instituciones y entes adjudicadores de la Comunidad Autónoma. O, por ejemplo, con el Perfil de empresas adjudicatarias con la Administración Pública Vasca, a través del que cualquier ciudadano puede consultar los datos de los contratos asignados a las empresas y su facturación
- Respecto de la revisión de los llamados privilegios políticos, el pasado mes de febrero se puso en marcha la Ponencia Especial del Estatuto del Político y del Cargo Público en el Parlamento Vasco a partir de un informe del Gobierno Vasco y, precisamente, para analizar posibles modificaciones.
- Sobre la reforma del Senado, mi partido está dispuesto a una reforma profunda que permita a esta institución representar de verdad a las Comunidades Autónomas.
- Sobre la reforma de la Ley Electoral, soy partidario de abrir esta reflexión. Pero no tanto sobre la Ley D´hont, sino más bien sobre las circunscripciones.
- Y respecto de las listas abiertas, estamos dispuestos también al debate, aunque la experiencia demuestra que este modelo beneficia más a los grandes partidos que a los pequeños".

Creo que lo hecho, hecho está. No quiero decir, ni mucho menos, que las reivindicaciones sean infundadas, pero es verdad que puede haber mucha gente (de hecho la hay) que desconozca todas las herramientas que tiene a su disposición, por ejemplo, en materia de control del gasto público y transparencia.

Sin embargo, en cuanto a lo que queda por hacer (reformas institucionales, ley electoral, listas abiertas,...), creo que va a haber mucho debate en el PSE-EE y en el PSOE en los próximos tiempos. De hecho, tiene que haber mucho debate.

No perderse, para mantener la tensión, el artículo de hoy del Gran Wyoming. Salud!

jueves, 9 de junio de 2011

Reflexión 5

Ya sé que no es muy original (ni será extensa), pero mi quinta reflexión es que hay que reflexionar.

No creo que mi partido deba hacer caso de las recomendaciones que he ido colgando desde el 22-M. Ni de las mías, ni de las de nadie. No ahora. Ahora toca seguir escuchando, seguir reflexionando, seguir discutiendo y seguir re-definiendo y re-construyendo un proyecto que logre reconciliar a la ciudadanía con la política y consiga ilusionar a la sociedad.

Lógicamente, mi partido ha tenido y tendrá que ir tomando algunas decisiones obligado por las circunstancias. No puede ser que la necesidad de reflexión impida tomar decisiones en el día a día. En este sentido, y toda vez que el próximo sábado se constituyen los ayuntamientos, hemos tenido que decidir qué hacer en muchos de ellos. Pero creo que nos equivocaremos si tomamos decisiones de calado en las semanas posteriores a la mayor derrota que hemos sufrido en la democracia.

Porque lo malo no es que el PSOE haya pasado de 7,7 a 6,2 millones de votos, mientras que el PP haya subido de 7,9 a 8,4 millones, no. Lo malo es que ganaron y podrían gobernar en 41 capitales de provincia. Lo malo es que puede gobernar en todas las CC.AA. salvo Andalucía (donde habrá elecciones en un año), Asturias, Catalunya, Euskadi y Extremadura. Y lo malo es que, si seguimos así, podrían tener tambíen el gobierno del Estado.

Asusta, eh? Pues no entro a analizar el futuro del espacio radio-televisivo privado en España (un sector, aún hoy, clave en la conformación de la opinión pública en nuestro pais), porque no quiero asustar más, ni deprimir al personal más de lo que lo estoy yo.

Por eso afirmo que, en mi opinión, no estamos para soluciones de tránsito. Con la que está cayendo (y la que está por caer, si no ponemos remedio), no debemos proponer recetas provisionales. No nos merecemos tomar la decisión "menos mala". Pienso que por ese camino, nos equivocaremos... si no nos hemos equivocado ya, decidiendo tan sólo 6 días después del batacazo del 22-M que no íbamos a hacer ni primarias (en puridad), ni Congreso. Es posible que tras un mes de escucha activa y de reflexión con toda la afiliación del PSOE, hubiéramos llegado a la misma solución, pero al menos hubiera sido una decisión más compartida. Creo que es lo menos que se podía esperar en estas circunstancias, aunque quizás esté equivocado...


PD. Con esta reflexión termino la serie. Tengo unas cuantas reflexiones más, pero espero que se entienda que hay cosas que hay que discutir en casa. Así lo haré.

martes, 7 de junio de 2011

Por Jorge Semprún

He decidido interrumpir mi relato monotemático(mañana colgaré mi quinta y última reflexión tras el 22-M, que ya está escrita), debido a la pena que me ha ocasionado la muerte de Semprún.

Reconozco que yo no supe de él hasta un buen amigo adujo que su figura era uno de los 25 motivos que tenía para votar al PSOE. Lo hicimos nuestro, junto a otros 24 motivos, y lo plasmamos en un folleto bilingüe que repartimos en una campaña electoral memorable para las juventudes socialistas de Vitoria-Gasteiz.

Vaya desde aquí mi más sincero homenaje al escritor, al ministro y, sobre todo, al joven superviviente del horror nazi. Recomiendo, a quien aún no lo haya hecho, la lectura de su vibrante Discurso en Buchenwald .

domingo, 5 de junio de 2011

Reflexión 4

"Nos equivocaríamos si no tomáramos nuestras principales decisiones mirando de frente a la sociedad. Nos equivocaríamos si la ciudadanía vasca permaneciese ajena a nuestro Congreso. Erraríamos si permaneciésemos ajenos a la realidad social, a la actual y a la que está por venir. Hoy la sociedad nos exige que seamos vanguardia y que no renunciemos a dar la batalla de las ideas.
Es importante que el PSE-EE salga reforzado como proyecto de izquierdas, como un partido avanzado, como una formación capaz de anticiparse a los debates que marcarán el futuro de nuestra sociedad, más allá de la ingente y absorbente acción cotidiana de gobernar. De todos es sabido que es muy difícil jugar este papel cuando acabamos de acceder a Ajuria-Enea y, por tanto, cuando nuestro principal rol es defender la acción de gobierno y al gobierno mismo.
En este sentido, habrá quienes piensen que como lo importante es la acción del gobierno (nadie lo duda), el tiempo acabará diluyendo el papel del PSE-EE. Yo soy de la opinión de que hay espacio para las ideas del PSE-EE, ¡y muy amplio!"

Esta es la transcripción de parte de un artículo de opinión titulado "Un Congreso para la sociedad" que publiqué en El País en las vísperas de la celebracíon del Congreso del PSE-EE en 2009. No sé si es por suerte o por desgracia (tiendo a pensar que es lo segundo), pero creo que los tres párrafos tienen plena vigencia hoy, casi dos años después.

Considero que el Partido Socialista(PS) pertenece a todos sus militantes, pero no sólo a sus militantes. Creo que es un patrimonio colectivo, formado también por su historia y sus ideas. Es un patrimonio de la sociedad y, como tal, tiene una responsabilidad con ella. Lo peor que nos puede pasar es que pensemos que la sociedad funciona con nuestras claves (de partido, de política), porque lo cierto es que en demasiadas ocasiones la sociedad ni siquiera considera "un problema" lo que nosotros como "el problema".

Desde nuestra fundación, nuestros mejores momentos se han dado cuando hemos sido capaces de ser vanguardia y, al mismo tiempo, de interpretar con claridad las aspiraciones sociales mayoritarias. Cuando el PS se ha abierto a la sociedad y ha sido capaz de anticiparse y liderar los cambios sociales, es cuando ha alcanzado mayores cotas de influencia institucional y mayores transformaciones sociales se han producido.

La necesidad de adaptar una oferta política socialdemócrata, progresista y moderna como la nuestra se deriva del hecho de que la propia realidad cambia y también evoluciona la percepción social sobre la misma. Aparecen problemas nuevos y nuevas demandas por parte de los ciudadanos en la búsqueda de soluciones distintas. Para ello, es evidente que se necesita una mayor discusión de ideas, de proyectos y de debate político, que se produzca a través de cauces que faciliten la máxima participación de los afiliados y afiliadas y que esté atento, muy atento, a las aportaciones que nos lleguen (o que cojamos) de la sociedad.

Se están produciendo cambios vertiginosos en diferentes campos y el PS debe ser capaz de imaginar cómo será la sociedad del mañana y de hacer propuestas para adelantarnos al futuro con el objetivo de dejar a nuestros nietos una sociedad mejor de la que nosotros heredamos. Hay grandes retos como el de la necesidad de mejorar las políticas sociales y reforzar el estado del bienestar ante las encrucijadas que lo acechan. Como el de mejorar nuestra democracia impulsando las reformas institucionales necesarias para acercar a representantes y representados ante el desprestigio que viene sufriendo la acción política en los últimos años. Como el de la gestión de la convivencia en nuestros pueblos y ciudades multiidentitarias ante el impacto de la inmigración. O como el de la necesaria reforma de nuestro modelo de productivo y el papel que mujeres y hombres debemos jugar en él ante la injusticia que han generado los excesos del capitalismo desregulado. Y es necesario que el PS aproveche al máximo sus recursos(capital humano, relación con la sociedad) en todos sus ámbitos territoriales para poder dar respuesta a estos retos.

Un partido socialdemócrata del siglo XXI tiene que comprometerse con un nuevo estilo de hacer política, que cuente más con la gente y estimule su participación, que busque formas de integración imaginativas, que refuerce la cohesión antes que la indiferencia o el enfrentamiento y que abra posibilidades efectivas de realización personal. Creo sinceramente que el PS debe ampliar las fronteras de la democracia, facilitando la participación de los afectados en la resolución de sus problemas y llevando los principios de la igualdad y la responsabilidad a la vida cotidiana. Un partido más abierto y cercano a la sociedad y con unos militantes más activos es un partido con más ideas, con más influencia en la sociedad y con más capacidad de transformación.

Termino esta reflexión de la misma forma en la que finalicé el artículo de opinión citado anteriormente:
"La sociedad está en plena ebullición, avanza a pasos agigantados. Son muchas las complejas realidades surgidas al calor del nuevo siglo, también en Euskadi, que requieren de soluciones estratégicas e imaginativas. Y el PSE-EE debe ser uno de los pilares sobre los que se sustenten dichas soluciones. Y lo será, porque la historia de Euskadi nos avala (...) y podemos decir con orgullo que no existe una política de progreso, una iniciativa que busque la justicia social o un acuerdo para hacer país en el que los socialistas vascos no hayamos participado."

viernes, 3 de junio de 2011

Reflexión 3

O cambiamos o nos cambian. No sé cuántas veces habré escrito esta frase desde que tengo blog, pero han sido muchas. Y estoy convencido de que ese axioma se cumplirá.

Hay quienes piensan que en la medida en que hasta el día de hoy han sido los partidos políticos los agentes básicos de vertebración de la sociedad democrática a través de las elecciones, siempre va a ser así, sin necesidad de hacer ningún cambio. Yo soy de los convencidos de que esto va a cambiar.

Es sabido que "la política y políticos" aparecemos en los estudios sociológicos como un problema para los ciudadanos, cuando en realidad se supone que somos una fuente de soluciones. Sería fácil interpretar hoy las tres razones principales que provocarían tal hecho en nuestro país: atravesamos la mayor crisis finaciera que hemos vivido en nuestra historia, ha habido en el último tiempo una clamorosa falta de acuerdos en los asuntos clave y decenas de casos de corrupción que atraviesan la península, desde la "gürtel" levantina hasta la "miñano" alavesa.

Pero es que el problema no es nuevo. El CIS lleva años situándonos como un problema: un par de años antes del estallido de la burbuja financiera y, por supuesto, un lustro antes del movimiento DRY, ya éramos percibidos como el cuarto problema ciudadano.

En mi opinión, esto afecta al sistema democrático (y a todos los partidos) en general, y a la izquierda (y al PSOE ó PSE-EE) en particular. En la viñeta del pasado fin de semana de El Roto, aparecía un bocadillo sobre un votante de derecha en el momento de llegar a la urna: "Yo no voto, ficho". Y así es. Es difícil encontrar un lugar en el que haya afectado tanto la crisis, haya habido más crispación política y se hayan destapado tantos casos de corrupción como en Valencia o en Madrid. Los resultados electorales no tengo que transcribirlos, porque todo el mundo los conoce.

Por tanto, todos en general, pero la socialdemocracia en particular, debemos reconocer que hay cosas que no estamos haciendo bien. Y por eso hacen falta reformas valientes. Hace falta innovar, porque cuando ha cambiado todo (las relaciones sociales, la economía, la ciencia,...) algunos partidos políticos seguimos funcionando con estructuras creadas en el siglo XIX, lo que supone, como poco, un anacronismo digno de mejor causa. En este sentido, debemos hacer reformas que nos lleven a acercar más política y ciudadanía, a acortar la distancia entre representantes y representados.

Reformas, en primer lugar, coyunturales. Debemos poner a disposición de la ciudadanía lo que es suyo, los datos públicos. Hoy tenemos las personas más formadas que jamás hayamos tenido, por lo que os poderes públicos no deben tener miedo a la
apertura y a que se conozca todo (para que se cuestione todo).

Hace falta información clara, transparencia. Creo que es de justicia reconocer que hay instituciones como el GV, que están dando pasos muy grandes en ese sentido (OpenData, Irekia o el Perfil del Contratante son ejemplos de ello). Se me antoja vital para recuperar la confianza perdida que, por ejemplo, se proceda ya a hacer pública la declaración de actividades y bienes de los cargos públicos, de todos, no sólo de los políticos. Pero es que además, la transparencia no es sólo necesaria en la Administración Pública, sino en todas las entidades que "viven" de la misma. En este sentido, debemos tomar las medidas necesarias, por ejemplo, para que todas aquellas entidades (públicas o privadas) que reciban un sólo euro de la Administración, pongan a disposición de la ciudadanía su cuenta de resultados y la forma en la que se reparten los beneficios.

Pero además de las coyunturales, también hacen falta, en segundo lugar, reformas estructurales. Me refiero, por ejemplo, a reformas institucionales para hacer una Administración más eficaz o, por acercarnos a nuestro terreno, para simplificar y hacer más eficiente el complejo entramado institucional vasco.

Ha habido una evolución, un cambio de paradigma. Hemos pasado de las palomas mensajeras a las videoconferencias en un espacio de tiempo muy reducido. Por eso, junto a la necesidad de información y de transparencia señaladas anteriormente, hace falta poner en marcha más y mejores mecanismos de participación de la ciudadanía en los asuntos públicos.

Asímismo, pienso (creo que como mucha gente)que tenemos que mejorar la calidad de nuestra democracia. Debemos democratizar la democracia, redefinir el concepto de
participación política e idear un sistema de representación acorde al siglo XXI. Y para ello deberíamos poner en marcha reformas en el sistema de representación (por ejemplo para las elecciones al Parlamento Vasco o a las Juntas Generales) más pronto que tarde.

Seguro que habrá quien se pregunte qué leches tiene esta reflexión que ver con el resultado electoral y la reflexión dentro del partido socialista. Para quienes aún se lo pregunten, ahí van algunos datos a modo de ejemplo que ya describí en la "Reflexión 1":
- en Vitoria el voto blanco pasa de 1.885 a 3.065, sube un 62,5%, y también sube la abstención respecto a 2007 y es 3 puntos mayor que en Euskadi
- y la opción "otros" pasa de 2.362 a 3.730, subiendo un 57,92% en Vitoria, mientras que en el conjunto de Álava pasa de 136 a 2.579 votos
- también en Álava sube el voto en blanco de 2.700 a 4.200, un 55,56 % (tanta gente vota en blanco como votos obtiene ARALAR)

Yo, como socialista, me siento absolutamente de estos datos que, en mi opinión, no hacen sino dar testimonio de un desafecto creciente hacia la política en la tierra en la que ahora vivo. Unos datos que muestran una realidad que, como ya he señalado, además de debilitar al sistema, debilitan sobre todo a las opciones progresistas.

Me siento responsable de la tarea de reinventar la política. Y creo sinceramente que o lo hace la socialdemocracia o no lo hará nadie. Siempre ha sido así. Porque sin las cuotas de igualdad que en los 80 puso en práctica el PSOE, hoy no habría una obligación legal de respeto a la paridad en todos los partidos políticos.

Y me propongo desarrollar esa tarea donde pueda, porque la tarea hay que empezarla en el ámbito de cada cual. No podemos esperar con el argumento de "otros harán" ("otros inventarán", se decía antes), no. Porque esa es la mejor excusa para que nadie haga nada. Esa es la mejor excusa para languidecer.

miércoles, 1 de junio de 2011

Reflexión 2

- "Estas cosas pasan. Son ciclos, unas veces estás arriba y otras veces estás abajo" - me dijo un conocido por la calle el otro día.
- "Lo malo es pensar que es como la lotería" - le respondí yo.

Y es que hay quien piensa que en España siempre va a existir una contienda entre el PP y el PSOE, partiendo de la base de que no hay más que dos opciones para gobernar. Y, efectivamente, esto hoy puede ser así, pero ¿qué puede llevarnos a pensar que siempre va a ser así?

Son muchos los que piensan que la socialdemocracia española (y vasca) siempre va a conservar un suelo electoral por encima del 30%, en función de nuestra historia y de los avances que hemos impulsado, que han sido muchos, también en los últimos años.

Porque es verdad hemos reforzado y ampliado el Estado del Bienestar, haciendo de España un país más justo. Se han subido las pensiones mínimas como nunca, a pesar de los últimos recortes, o se han multiplicado por cuatro el número de becas. Hemos puesto en marcha el cuarto pilar del Estado del Bienestar: la dependencia. Hoy son más de 700.000 las personas que tienen algún tipo de prestación y que antes de llegar nosotros al gobierno, no la tenían. Como tampoco había derecho a la educación universal, a la sanidad para todos o a las pensiones antes de que Felipe González gobernara España.

También es cierto que en los últimos años se han ampliado los derechos de la ciudadanía, modernizando España y haciendo de él un país más decente. Porque hoy vivimos en un país con menos diferencias entre hombres y mujeres, gracias por ejemplo a la ley de igualdad. Una ley que está provocando cambios en los núcleos de poder de las empresas y de la sociedad para que la mujer cobre la importancia que se merece. Y aunque parezca que esto ya existía, gracias a esta ley se ha creado el permiso de paternidad de 15 días a los padres (que no hemos podido ampliar a un mes por la crisis): casi 70.000 hombres han disfrutado de este permiso en el primer trimestre, 4.000 de ellos vascos.

Y es indudable también que vivimos en un país con menos discriminación y más preocupado por los colectivos que históricamente han sido castigados y olvidados. Por ejemplo, son miles y miles las personas gays o lesbianas que hoy se sienten mejor. Y con ellos, todos nos sentimos mejor. Porque el reconocimiento del matrimonio homosexual acabó con una injusticia histórica.

Efectivamente, del conocimiento de nuestra historia reciente se puede concluir que el Partido Socialista es protagonista principal de los grandes avances sociales y de la ampliación de derechos en el país. Así ha sido.

Pero el hecho pensar nuestra acción en el pasado - incluso en el más cercano - nos garantiza la supervivencia de nuestro proyecto en el futuro, es un grave error. Quien así piense, es que no está atento a lo que está ocurriendo en muchos lugares del norte de Europa - cuna de la socialdemocracia -, en los que los conservadores mantienen su "cuota" electoral, avanza la extrema derecha y, probablemente como reaccíon a ello y como consecuencia de nuestra crisis de identidad o de nuestra falta de valentía, crecen las opciones de izquierda radical, ecologistas, etc. Y es que la socialdemocracia en su concepción clásica ha cosechado demasiados resultados rondando el 15% de voto en feudos que hasta hace poco se daban por seguros. Y yo creo que algo de esto nos puede estar ocurriendo en España y en Euskadi.

En primer lugar, es posible que, como siempre ha ocurrido, una grave situación económica sea un buen caldo de cultivo para los discursos inmisericordes con el pobre y excluyentes con el extranjero. Creo que todos lo observamos a diario.

En segundo lugar, es casi un hecho que la socialdemocracia en general está sumida en una crisis de identidad, provocada por nuestra incapacidad para dar respuesta a los grandes problemas globales, que nos tiene atenazados. Y esto ni es una novedad, ni lo digo yo sólo, sino que lo han plasmado en diferentes escritos los mejores pensadores de nuestro tiempo.

Y en tercer lugar, se podría decir que, a los dos factores anteriores, se suma nuestro miedo o nuestra falta de valentía para combatir los discursos antisociales que, poco a poco, van ganando terreno. No deja de ser comprensible que haya miedo a ir contracorriente, puesto que sabemos que uno de los caladeros del discurso xenófobo y racista es precísamente la gente más humilde y de izquierdas (el paradigma es el sur de Francia, en el que muchos votantes pasaron del comunismo al Frente Nacional, directamente). Pero el que sea comprensible, no significa que esta actitud sea progresista. Un partido conservador democrático puede bajar los brazos e incluso sumarse a este carro. A la izquierda se le exige comprender la realidad, sí, pero también trabajar para cambiarla.

Y me explicaré con un ejemplo práctico (y así termino de paso). Cualquiera que sea la ciudad vasca o española en la que sea que viváis, todos habréis asistido en los últimos meses (también en la campaña) a discursos deslegitimadores de las ayudas sociales, del tipo "hay mucho fraude", "hay que controlar más", "es un despilfarro en tiempos de crisis", "más empleo para los de casa y menos ayuda para los de fuera", etc.

La respuesta tipo de la izquierda a esta línea de discurso, especialmente donde gobernábamos, ha sido: "nosotros estamos poniendo orden en las ayudas sociales", "el PP no controlaba tanto como nosotros el gasto social", "la mejor política social es crear empleo", etc.

¿Es esto lo que cabía esperar de quienes hemos montado el Estado del Bienestar que tanto bien ha hecho a nuestra sociedad en clave de igualdad y solidaridad? Sinceramente, creo que no. Porque, efectivamente, hay fraude en las ayudas sociales, como hay un fraude fiscal generalizado, si no, no se explicaría que tengamos cerca de un tercio de nuestra economía "sumergida". Y nuestra tarea es combatir todos los fraudes, por supuesto. Pero con más ahinco el de los que más defraudan, que son los que más daño hacen al sistema. Y, desgraciadamente, no hemos hecho demasiadas propuestas novedosas (ni viejas) en ese sentido. Como tampoco hemos puesto en valor de forma ofensiva el sistema de protección social, ni hemos combatido el cliché de que "sirve para dar de comer a los extranjeros" (cuando, por ejemplo, en Euskadi, más del 70% de los perceptores de RGI no son inmigrantes).

Creo yo que hay que echarle una pensada a todo esto si queremos que la reflexión en la que estamos metidos sea verdaderamente útil.