lunes, 25 de enero de 2010

Progresista vs. retrógrado



Leo en El Páis: "Los dependientes sabrán en seis meses qué ayuda les corresponde".
Hace un par de días, una política madrileña en activo de unos 60 años me dijo - no sin hacer gala de una irritación que a mí me pareció exagerada - que la Ley de la Dependencia era un "absoluto fracaso". Es probable que - tras haber indagado en su trayectoria - esta señora dijera lo mismo cuando la universalización de la educación tenía uno o dos años de vida en nuestro país.

Por supuesto que su aplicación tiene dificultades. Ya estaba previsto un despliege gradual y lento de la ley. Si a eso le sumamos la lamentable situación económica y la necesidad de incrementar las ayudas sociales y por desempleo, ya tenemos una explicación razonable al retraso. Hombre, es cierto que si algunas Comunidades Autónomas no la boicoteasen de forma tan militante, alguna dificultad menos tendría su despliegue...

De cualquier modo, la ley de la dependencia se creó con el objetivo constituir el cuarto pilar del Estado del Bienestar en España, junto a la educación, la sanidad y las pensiones. Y en eso se convertirá con el paso del tiempo. Y la mencionada señora volverá a decir lo mismo cuando pongamos en marcha el quinto pilar del Estado del Bienestar... si es que vive!!! Es lo que tienen los avances sociales, o se cree en ellos o no se cree en ellos. Y esa es la diferencia entre un progresista y un retrógrado, por más que les duela a los Fukuyama del presente siglo.

2 comentarios:

Miguel dijo...

Ver o no ver... o no querer ver, hay afirmaciones que mejor es dejar que las lleve el viento, cosa saludable.

Óscar Rodríguez Vaz dijo...

Bueno, si te sirven para idear un post, no está mal recordarlas, no?