sábado, 22 de noviembre de 2008

Cementerio vs. Cuneta

Estamos a punto de terminar el año 2008. Hace 72 años que comenzó la guerra civil. Aunque la represión posterior a la victoria "nacional" fue peor. Había que limpiar Ejpaña y el mundo de rojos, comunistas, ateos y enemigos de la patria, claro. Dentro de poco ya no quedará ningún superviviente de la contienda. Y dentro de un poco más, ningún hijo. El tiempo pasa inexorablemente. Para todos.

Yo no soy una gran amante de los cementerios como lugar de enterramiento de los míos. Tengo a mis abuelos enterrados en el pueblo y nunca voy a ver sus tumbas. Ni me hace recordarles más ni mejor. Es más, si la decisión hubiera sido mía, les hubiera incinerado y vertido sus cenizas al Cantábrico. Pero entiendo a los que necesitan un lugar físico a donde acudir a recordar. El dolor es una sensación tan personal...

Entiendo a los que reclaman que se abran las fosas comunes para poder dar un reposo digno a los restos de un padre, de una madre, de un hermano... Entiendo que las familias de algún ilustre recelen de recuperar los restos, no por el hecho de recuperarlos, sino por el morbo que podrían despertar. Y no entiendo a los que se oponen frontalmente a un enterramiento digno, que, curiosamente, son los mismos que luego van a misa los domingos (o no...) y dicen que siguen los mandamientos de la ley de su dios: "honrarás a tu padre y a tu madre", "no matarás".

Porque no se trata de remover el pasado, que pasado está. Se trata de honor y dignidad. ¿Para qué se legisla si luego no se cumplen las leyes?

1 comentario:

Óscar Rodríguez Vaz dijo...

Hola Maripuchi,

Comparto lo que dices, pero creo que la ley se cumple. Lo que no se cumple (de momento) es el auto de Garzón.

Besos